La Felicidad en el Oriente

Entonces, ¿Qué tienen que ofrecer las antiguas tradiciones espirituales esotéricas en estos tiempos modernos? A través de tiempos inmemoriales, la humanidad se ha involucrado en la búsqueda de la felicidad ¿Es un concepto? ¿Es un concepto difícil de alcanzar? ¿Con qué frecuencia puede uno lograr el objetivo, que se cree dará la felicidad, sólo para encontrar la felicidad como desaparecen al poco tiempo? Esto puede ser porque la gente tiende a definir la felicidad de un modo muy limitado y por lo tanto pasan gran parte de sus vidas persiguiendo ilusiones de felicidad, como el espejismo del oasis en el desierto que desaparece cuando el terreno finalmente llegó, por lo tanto, la sed de la felicidad se vuelve una ilusión, y quizás lo es, pues es creada por la mente. El amor como la felicidad parten de una decisión firme de serla, utilizando una óptica diferente para tener esa perspectiva que resulte en la experiencia de la felicidad.

Las enseñanzas del Oriente nos ayudan a definir lo que constituye la verdadera felicidad y de ver los obstáculos que nos impiden alcanzarla. A continuación, nos ofrecen un “kit de herramientas” con las que hacer frente y superar todos los obstáculos, poniendo así la felicidad con firmeza al alcance de todos. Con este kit, que puede a su vez por última vez el agua del grifo inagotable para saciar la sed, logrando así una mayor sensación de plenitud y satisfacción interior. Estas herramientas son las meditaciones que se enseñan posteriormente, pero antes de eso tenemos que entender que la vida del mundo antiguo no es la misma que la actual y por lo tanto se deben observar las necesidades de el ser humano actual.
 
El ritmo frenético en el que la mayoría de la gente en la sociedad moderna vive su vida en estos tiempos modernos, a menudo da lugar a condiciones relacionadas con el estrés o psicosomáticas, que llevan a muchos a buscar soluciones en la medicina moderna, la psicoterapia, psicología o psiquiatría, las terapias new age o nueva era, etc., sucesivamente buscan dar soluciones a conflictos internos mientras el individuo se ajusta a su realidad.
Sin embargo, tras una inspección más detallada se puede identificar que muchas terapias pueden tener sus raíces en antiguas tradiciones espirituales, tales como Yungdrung Bön, el Taoísmo, las decenas de ramas o escuelas Budistas simplemente “empacando unas herramientas” de manera diferente. En el Oriente se hace hincapié en domesticar la mente a fin de efectuar cambios internos, proporcionando así una filosofía de vida orientada al desarrollo de una manera positiva de pensar y transformar incluso las más extremas y adversas de las experiencias de la vida en algo positivo. Proponiendo un crecimiento de la persona de la manera en como modelamos nuestro mundo y lo llamamos sistema de creencias.
Las creencias en si mismo son la manera como interpretamos el mundo que nos rodea. Las creencias son el cúmulo de dictámenes internos que nos hacen ver algo de una manera u otra, es muy importante verlas con objetividad. Debemos ir mas allá de las creencias religiosas o filosóficas. Esta civilización, es decir todo ser humano se beneficiaria de un conocimiento que le ayude a vivir mejor, a través de una mejor perspectiva de vida, los sutras y las enseñanzas de Buda, Lao Tze, así en este libro se logra hacerlo aislando las creencias religiosas. Debemos ir mas allá de la ideología, mas allá del pensamiento. El pensamiento es lo que encarcela a la mente, la verdad suprema y la felicidad no se pueden ni comprender ni experimentar con la mente racional únicamente.

El concepto de felicidad siempre ha parecido estar mal definido en Occidente, siempre ha sido elusivo e inasible. «Feliz», en inglés, deriva de la palabra Islandesa happ, que significa suerte o azar. Al parecer, este punto de vista sobre la naturaleza misteriosa de la felicidad está muy extendido. En los momentos de alegría que trae la vida, la felicidad parece llovida del cielo. La felicidad puede derivar de las experiencias; pero también de nuestro balance de vida, evadir todos los excesos de todo tipo, el tener una vida equilibrada en el ámbito económico, social y de salud ayuda mucho a tener una vida mas llevadera pero no es garantía de ser feliz, realmente depende de como los significados de nuestra realidad. Todo ser humano a través de todas sus acciones busca ser feliz, muchos de forma mas acertada que otros, algunos lo hacen robando, otros durmiendo etc. otros de maneras más equivocadas como robando, engañando o matando, pero todos buscamos ser felices, a nuestra manera.

El ‘Dzogchen’, Dzog es completar, final y Chen es grande, la gran complitud, es decir el pináculo del la sabiduría Tibetana, en el Tibet es parte de esta mística ancestral de las tradiciones milenarias, se puede comparar a la palabra sánscrita Mahasandhi, lo que significa la recopilación de la totalidad o esencia misma, en el sistema Hindú es el advaita vedanta, vedanta es el fin de los vedas, advaita es no dual.

Esto significa que el Dzogchen es la esencia misma, y el néctar del corazón de todas las enseñanzas. Por lo tanto, muchas de las enseñanzas que se conoce como ‘Nyingtik “o” Esencia del corazón’, como Kuznang Nyingtik, las gotas del corazón de Dhramakaya.

Dzogchen es enseñanza más elevada en el linaje Tibetano Yungdrung Bön y el Nigma, de otras tradiciones le llaman Mahamudra aunque en estos las practicas finales de Trecho y total tienen variaciones . Antiguamente, los practicantes que conocían y practicaban Dzogchen eran escasos tanto en la
tradición Bön como en la Nyingma. Una de las razones es que no era fácil recibir esas enseñanzas, eran pocos los Maestros que las impartían, y pocos los estudiantes que las recibían.

Hoy en día hay más apertura y la enseñanza Dzogchen está más al alcance de todos, anteriormente estas prácticas eran muy secretas, y en algunos linajes Dzogchen tan solo le daban a un estudiante de todo el País, esto se debe a que Maestros como, Lopon Sangye Tenzin, Yongzin Tenzin Namdak, iniciaron esta apertura y fue sucesivamente continuada por Tenzin Wangyal del Bon y Namkahi Norbu del Nigma, ahora esperemos esto se mimetice e integre a algunos miembros de la cultura occidental.

Existe la tendencia en la mayoría de los Lamas que imparten la transmisión Dzogchen que los dediquen a realizar las nueve prácticas preliminares
(Ngöndro), esto se debe a que a lo largo de el tiempo el Dzogchen se ha sistematizado para que todos lo practicantes, aún los que no estén preparados para recibirlas se preparen, aunque estrictamente desde la visión Dzogchen este es un sistema gradual no puramente Dzogchen. Se dice que la compresión del Dzogchen es tan sencilla, que es difícil de entender, quizás por ello algunos necesitan preparar la mente para recibir el néctar de sabiduría no dual, también es verdad que el decir oraciones con una intención adecuada tiene un efecto psicológico en nosotros, ya que crea hábitos mentales nuevos y que nos llevan a la felicidad plena, la libertad absoluta.